Reportera por un día, el pastel de cumpleaños

Mis niños cumplen años con pocos días de diferencia, y cada año me complico la vida haciendo un pastel casero. Un tren con dos vagones que va, otro que viene, y un andén enmedio.

Para los interesados en el tema, se trata de un bizcocho normal hecho en un molde rectangular. Una vez frío se corta en trozos que serán las máquinas y los vagones. Uno de los trozos se corta en dos para hacer las cabinas de las máquinas. Se forra todo con chocolate, se parten galletas de chocolate blanco tipo filipinos para las ruedas, se enganchan lacasitos para las ventanas y las luces, y se aprovechan algunos juguetes para dar ambientillo al conjunto.

Y al año siguiente, otra vez.

3 comentaris:

  1. L'imaginació al poder!. Els teus fills deuen estar encantats amb aquest pastel.

    Una de les meves quatre germanes va neixer dos anys i un dia després que jo.

    ResponElimina
  2. Creo que los niños consiguen despertar esa parte de nuestro cerebro donde se aloja la imaginación y la creatividad...en tu caso, embadurnada de chocolate! Te quedó precioso (digo "quedó" porque supongo que ya no habrá ni rastro de un lacasito!) Felicidades!

    ResponElimina
  3. Bueeeno, la imaginación hizo falta el primer año, luego solamente a hecho falta repetir, jeje. Y no, efectivamente, no quedó ningún lacasito. :-)

    ResponElimina